Cada
vez que la economía entra en recesión, surge
la necesidad de desarrollar formas más eficaces
de hacer llegar nuestro mensaje y nuestra propuesta al
consumidor. Amenudo, la crisis supone una revisión
en profundidad de las herramientas y técnicas utilizadas
hasta el momento. Durante los 90, el márketing
personalizado o directo, también llamado micromárketing,
demostró su eficacia y consiguió un puesto
relevante junto a otras técnicas de la comunicación
comercial, hasta el punto de que ninguna acción
integral de márketing se concibe hoy en día
sin recurrir a él.
Hay un instante en que se traspasa
de arriba a abajo una línea, en la que la comunicación
deja de tener como punto básico de apoyo a la empresa,
a la marca y al producto, deja de ser una comunicación
exterior, para centrarse totalmente en el cliente, haciéndose
interna, íntima, múltiple y sutil. Las comunicación
más eficaz en tiempos difíciles es la que está
por debajo de dicha línea.
Una década de cambios
El márketing de masas pasó
a la historia, se suele decir. El futuro está en el márketing
personalizado. Pero quizás ni un extremo ni el otro sean
ciertos al 100%. Quizás el futuro esté en la comunicación
directa y múltiple con el cliente, en establecer un cierto
nivel de complicidad y de intimidad que no se consigue, por
ejemplo, con un banner, con un anuncio en la TV, o con un outdoor,
pero que sí puede partir de allí. Claramente,
hay que ir mucho más allá y la comunicación
directa cumple un papel esencial, pero esta requiere de un basamento
y de una visibilidad previa de la marca y del producto para
ser eficaz.
Hace una década, la comunicación
directa estaba prácticamente limitada a dos canales:
el correo postal y las comunicaciones telefónicas. El
correo postal sigue siendo eficaz, pero es lento y costoso,
y la tasa de interactividad es casi nula. El teléfono
es ahora una herramienta de márketing y de apoyo al proceso
comercial mucho más habitual, pero los usuarios prefieren
un tipo de comunicación en la que sean ellos los que
controlen la simultaneidad, algo que el teléfono no permite,
por lo que es mucho más eficaz como elemento de recepción
que de emisión, a menos que se haya hecho un trabajo
previo de comunicación 'below the line' que prepare el
terreno.
Hasta que la revolución de las telecomunicaciones
de los últimos años, con internet, el correo electrónico
y la integración de plataformas y espacios no había
llegado, los marketeers fueron desarrollando, con ingenio, otras
formas de comunicación personal, algo más difusas
e inconstantes, pero no por ello poco eficaces. Nos referimos
a las promociones, los patrocinios, el fomento de las relaciones
públicas, el trabajo de la marca como una idea, como
un ente social y público... fruto de todo ello es el
papel apabullante de las marcas y de lo comercial en la sociedad
actual, y el sustrato de trabajo que ello nos deja para la aplicación
eficaz de la tecnología es enormemente fértil.
La consultora Datamonitor nos aporta datos
que ilustran esta evolución. En concreto, señala
que el uso del márketing directo se incrementó
notablemente a partir de la recesión de principios de
los 90. La recesión, entonces, supuso el "adelgazamiento"
de los presupuestos de publicidad y márketing de muchas
empresas, que decidieron aparcar el gasto en las técnicas
tradicionales "above the line" para moverse hacia
otro tipo de escenarios, por entonces menos conocidos y que
suponían un riesgo importante, el mismo que comporta
toda comunicación intensa.
Sujetos de debate habitual hoy en día
como intimidad, privacidad, spamming, autorregulación,
seguridad en el manejo de los datos... factores críticos
como la elaboración de perfiles de clientes, o el rastreo
de lo que hacen con nuestros mensajes y propuestas, estaban
fuera de la discusión hace diez o quince años.
La tecnología no permitía tal nivel de proximidad
ni una potencia comunicativa tan impactante. Son varios los
Estados y organismos que están legislando sobre una materia
que antes carecía de amparo normativo.
La evolución de la tecnología
y la multiplicidad de canales hacen perder eficiacia a la publicidad
masiva
Datamonitor señala también
que las técnicas tradicionales de publicidad están
perdiendo su eficacia por otro motivo: los canales de comunicación
se fragmentan, se multiplican y se complementan, de modo que
los consumidores demandan una comunicación personalizada,
maleable y adaptada a estos cambios, tanto para informarse como
para valorar las propuestas que reciben. Cualquier actuación
de márketing que no cumpla con ese requisito hoy en día
no puede alcanzar un éxito apreciable y se quedará
por debajo de sus objetivos.
La consultora también puntualiza
que los fabricantes y anunciantes reconocen que la publicidad
de masas como la que, por ejemplo, se basa en la TV, ya no es
ese medio todopoderoso de los años 60 y 70 y que, por
tanto, las empresas están reinventando su proceso de
comunicación para ofrecer una "experiencia de marca"
en lugar de tan sólo un producto, un precio o un slogan.
Una de las consecuencias es que los presupuestos
de márketing tienden a contar con partidas cada vez más
importantes hacia las acciones que permiten proporcionar al
consumidor la "experiencia de marca", y casi todas
estas acciones son del tipo "below-the-line".
Algunas de las iniciativas de éxito
que señala la consultora incluyen la creación
de comunidades de consumidores y usuarios, el regalo de muestras
del producto, la organización y el patrocinio de eventos,
la asociación de la marca con los intereses sociales
y personales de sus clientes en potencia, y la combinación
de la facilidad que dan las nuevas tecnologías para la
interacción directa con el usuario con todo aquello que
esté orientado a hacer "sentir la diferencia"
de la propia marca con respecto a las de la competencia.
La tecnología ha venido a significar
una mayor capacidad para construir y gestionar bases de datos,
para hacer portable la información y compartirla, dinamizando
la generación del conocimiento en beneficio de la empresa
y del cliente y permite reducir costes, ya que las ventajas
del correo electrónico en cuanto a rapidez, versatilidad
e interactividad con respecto al correo postal, al teléfono
y a los actos presenciales son evidentes.
Estrategias de cross-media y de cross-selling
para socializar el márketing
La respuesta de las agencias y de los marketeers
ha sido desarrollar campañas "cross-media"
para sus clientes (anunciantes) y éstos se han esforzado
en desarrollar técnicas de "cross-selling"
que potencian las relaciones entre empresas y tienden cada vez
más a hacer que el cliente adopte un papel activo en
el proceso comercial.
El cambio ha sido tal que, según
la consultora, el e-mail márketing, por ejemplo, en los
EE.UU., acapara ya el grueso de las acciones y de la inversión
total en campañas de márketing directo. Los consumidores,
a su vez, responden con más intensidad a las campañas
bien diseñadas, que les hacen sentir que la información
y el servicio es relevante y llega en el momento oportuno.
Datamonitor revela que del 93 al 97 por
ciento de los consumidores que respondieron a campañas
de e-mail márketing en el Reino Unido el año pasado
manifestaron claramente su intención de repetir la compra
en la misma compañía.
Además, el 77% dijeron que tendrían interés
en conocer más acerca de otros productos y servicios
de la misma empresa, y un 50% señaló que lo que
más les agradó de la campaña es que tuvieron
la sensación de que el anunciante conocía sus
necesidades y circunstancias y que se dirigió a ellos
de un modo "elegante", suave, sin insistencia, pero
destacando claramente dónde estaba la solución
que necesitaban.
Los buenos resultados del direct-marketing
por e-mail han movido a las compañías británicas,
destaca Datamonitor, a incrementar sus presupuestos para este
tipo de actuaciones con unas previsiones de crecimiento del
18% para este año.
Going below-the-line
Con todo, el márketing directo por
e-mail es sólo una de las formas de márketing
below-the-line. Hay, como comentamos unos párrafos más
arriba, muchas otras, que también tienen una importancia
estratégica. La creatividad, el ingenio, la sorpresa
y el sentido de la oportunidad juegan un papel esencial. Pueden,
de hecho, hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso
de un producto.
Una de las alternativas -que es ya en sí
mismo todo un sector comercial- es el merchandising. Se trata
de elaborar toda una serie de artículos para difundir
la imagen de la marca, de un producto, de un personaje o de
una frase o idea asociada a la visibilidad que la empresa desea
alcanzar. En este campo entra la realización de camisetas,
vasos, lápices, cuadernos, juguetes, bolsas, llaveros,
encendedores, objetos de oficina, almohadillas de ratón,
juegos... etc, una enorme variedad de productos, objetos que,
además de ser bonitos, divertidos y creativos, tengan
una utilidad y acompañen al usuario en su vida diaria.
Tales objetos pueden venderse o regalarse,
depende de si se enmarcan en una promoción o de si se
conciben en sí mismos como un producto, más bien,
como la materialización de la idea de vender la marca
en sí misma. El merchandising, además, puede presentarse
junto al producto, como introducción, como acompañamiento,
como recordatorio del mismo, o bien puede distribuirse en canales
distintos, actuando como mensaje publicitario en una estrategia
100% branding.
Otro campo igualmente amplio y complejo
es el del patrocinio de eventos, incluso el de la organización
de eventos específicos. Nike, por ejemplo, con motivo
de la edición de este año de la Maratón
de Boston, en los EE.UU., aparte de tener una importante presencia
publicitaria "above-the-line", ha alquilado un espacio
de grandes dimensiones a unos pocos metros del lugar en el que
estará ubicada la meta final del evento, una sala donde
los atletas, los aficionados y el público en general
podrán adquirir todo tipo de "merchandising"
de la marca, participar en sorteos y concursos, recibir masajes
y clases de educación física para evitar lesiones
mientras practican su deporte favorito, etc, etc.
Las relaciones públicas y la organización
y patrocinio de eventos son áreas también destacables
en los esfuerzos "por debajo de la línea",
línea que separa la comunicación abierta y pública
con la comunicación ínitma, próxima y personal.
De hecho, los eventos permiten aunar lo mejor de ambas cosas.
Como ejemplo, el de Mercedes Benz con sus
Star Awards, unos premios que se convocan de forma selectiva,
de hecho, sólo en tres ocasiones durante los años
90, y que tienen como finalidad premiar las mejores campañas
de márketing y advertising, así como eventos,
exhibiciones, muestras, y acciones de comunicación alternativa
llevadas a cabo por distintas empresas en los mercados en los
que la marca de la estrella es líder.
En 2001 se convocó la última
edición hasta la fecha de los Star Awards, y fue la primera
ocasión en la que se premió a la categoría
de campañas de márketing online. De hecho, Mercedes
Benz puso a punto una presentación enteramente online
del evento y el grueso de la comunicación y la promoción
del mismo se hicieron basándose en la web y en el correo
electrónico.
El premio se otorga a las mejores campañas
de márketing y Mercedes Benz es la única marca
de automóviles que hace este esfuerzo. En la edición
de 2001, el jurado tuvo que elegir entre más de 600 campañas,
y el impacto social ha sido muy importante, de hecho, muchas
de las empresas que presentaron su candidatura a los Star Awards
son ya clientes de la marca o son su principal target.
Mercedes consolida así su estatus
'premium' como marca y promueve una competición internacional
para incentivar formas de comunicación que sean, a la
vez, creativas y consistentes con la estrategia corporativa,
al tiempo que consolida una imagen de marca y de producto sorprendente
y sólida, basada en la calidad, la innovación
y la fascinación del cliente. Se trata de un esfuerzo
below-the-line ejemplar y totalmente adaptado a lo que la marca
piensa de sí misma y al modo en que la percibe su público.
Mercedes Benz, además, ha aprovechado
al máximo las ventajas de internet para reducir los costes,
facilitar la comunicación y la organización del
evento, desarrollando un sistema de comunicación denominado
"ComIn", que se utiliza por todas las empresas del
grupo Daimler Chrysler, permitiendo una comunicación
interdisciplinaria, interactiva e inmediata con un soporte enteramente
online. ComIn es utilizado por las distintas marcas del grupo
también para la comunicación interna y para intercambiar
sus experiencias y desarrollos en el área del márketing,
actuando de modo transversal en sus mercados a nivel mundial.
Un tercer pilar que da apoyo a las estrategias
"below-the-line" es el promocional, el que se basa
en la oferta de servicios, en el intercambio directo con el
cliente, intercambio que puede abarcar dinero, información,
comunicación o una propuesta de trabajo conjunto (el
cliente se transforma en un agente) a cambio de una compensación
o de un premio.
La finalidad de la promoción es
conseguir elevadas tasas de conversión de visitas en
compras, de clicks en procesos de negociación de una
venta, o de un cliente ocasional en un cliente fidelizado. En
este sentido, la promoción es mucho más pragmática
que el márketing social realizado al estido Nike o Mercedes
Benz, o que el merchandising, como el que vemos cuando se estrena
en el cine una nueva película de Disney o de Spielberg,
aunque suele ser también mucho más modesta en
su alcance.
No por ello es menos eficaz, antes al contrario,
y sobretodo si se utiliza internet. Un ejemplo es la reciente
"macroventa" que puso en marcha el portal Yahoo!,
que, en sólo tres días, consiguió incrementar
la facturación semanal en un 25% y, en algún caso,
aumentar la venta de algunas marcas en más del 70%.
En internet son muy populares los programas
de puntos, los cupones electrónicos de descuento, los
cupones de regalo, que en Amazon, por ejemplo, fueron todo un
éxito en las pasadas navidades. Otras estrategias abarcan
la financiación, el regalo de muestras de productos,
algo muy habitual en el mundo de la cosmética y de la
alimentación, o el uso gratuito durante tiempo limitado
de contenidos o servicios de pago online.
En la segunda parte de este tema abordaremos
cómo las estrategias de márketing emergentes y
el creciente protagonismo de la comunicación directa
y de las acciones below-the-line están impulsando importantes
cambios en la organización de los departamentos de márketing
de las empresas, y en el papel de los y las marketeers, especialmente
en un año de transición como este apasionante
2002 que apenas comienza.
Los
mejores articulos de marketing. Si quieres escribir tu artículo
de marketing ó dispones de terminología de marketing,
envíanosla y la publicaremos en el apartado de marketing
al que pertenezca. info@publidirecta.com
Buzoneo, reparto de publicidad y muestras en España